Los restos del mártir Segundo Arce Manjón, en la Abadía del Sacromonte

Segundo Arce Manjón

El sacerdote Segundo Arce Manjón (1880-1936), que fue capellán en la Abadía del Sacromonte, fue beatificado recientemente junto a otros 115 mártires de los inicios de la guerra civil española en la diócesis de Almería. El próximo lunes día 9, en el marco de una celebración eucarística presidida por nuestro Arzobispo, don Javier Martínez Fernández, los restos del Beato Segundo Arce Manjón se depositarán en el altar de San José, del crucero de la Iglesia Colegiata de la Abadía del Sacromonte. 

Es una alegría inmensa y una gracia para la Abadía, poder custodiar los restos de este beato y mártir que se formó, oró y trabajó en este lugar. 

Segundo Arce Manjón

Segundo Arce nació en Ayoluenga (Burgos) y después de iniciar sus estudios para el sacerdocio, su tío don Andrés Manjón, el fundador de las Escuelas del Ave María y canónigo de la Abadía, lo orientó al Colegio Seminario del Sacromonte de Granada.

Empapado del espíritu de educador que le transmitiera su tío, se convirtió en el continuador de su obra pedagógica al servicio de los niños más pobres del Sacromonte y el Albaicín. Profesor suyo fue Manuel Medina Olmos, futuro obispo de Guadix. También fue compañero de clase de Diego Ventaja, más tarde obispo de Almería. Con ambos formó un perfecto equipo de educadores, consagrando su vida a los más necesitados y a la educación de los niños más pobres y de los gitanos de Granada. Con ambos obispos, también recorrió el camino final hacia el martirio en 1936. 

Sobre las 11 de la mañana del 27 de julio de 1936, encontrándose junto a Manuel Medina Olmos en Guadix, varias personas de la milicia armada de la guarnición de Almería, acompañados del alcalde y de paisanos «ayudantes», acometieron un asalto al Palacio Episcopal. Tras los atropellos e insultos de rigor, fueron detenidos con el obispo, Segundo Arce Manjón, don Torcuato Pérez, el sacerdote Sacristán de la catedral, y el canónigo arcipreste, que sería liberado unas horas después. Inmediatamente los dos sacerdotes con el prelado fueron introducidos en un automóvil. Comenzó ahí su Vía Crucis, que tras humillaciones de todo tipo concluyó el 30 de agosto con su muerte. 

En la última etapa de su detención, fueron encarcelados en la bodega de un barco prisión anclado frente al puerto de Almería. Hacinados junto a otros cien detenidos, 40 sacerdotes y unos 50 civiles, los obispos de Guadix y Almería y los sacerdotes que los acompañaban fortalecían espiritualmente al resto de los encarcelados y se apoyaban entre sí, en medio de órdenes humillantes y realización de tareas forzosas en el barco. Finalmente, Segundo Arce Manjón, fue conducido a morir en el paraje del pozo de la Lagarta, en el término de Tabernas, con los presos seleccionados en la segunda «saca» del barco, veinticuatro horas después que su obispo. Tenía 56 años y 32 de sacerdote.   

Sus restos, a partir del 9 de noviembre de 2020, reposarán en la Abadía del Sacromonte, para memoria e intercesión de todos los hombres de buena fe.